Las autoridades colombianas confirmaron un operativo militar en el que unidades del Ejército Nacional y de la Armada de Colombia interceptaron y destruyeron un minisumergible de tecnología avanzada vinculado al narcotráfico, en aguas cercanas a la costa del departamento de La Guajira. La acción forma parte de los esfuerzos para frenar las rutas marítimas utilizadas por organizaciones criminales para transportar drogas ilícitas hacia mercados internacionales.
Según el reporte oficial de la Armada, el artefacto submarino —similar a los “semisumergibles” identificados por la fuerza naval— operaba con tecnología que permitía navegar parcialmente bajo el agua y evadir los radares convencionales. Estas embarcaciones han sido asociadas con redes dedicadas al tráfico de estupefacientes, que buscan nuevas estrategias para eludir la vigilancia marítima.
Aunque en este incidente no se reportó la presencia de estupefacientes dentro del minisumergible, la operación evidencia la creciente sofisticación de las estructuras criminales y la respuesta de las fuerzas estatales para neutralizar estos riesgos. Estas acciones se enmarcan en una estrategia más amplia de control marítimo que busca proteger la soberanía nacional y cortar las rutas ilegales de narcotráfico en los litorales del Caribe colombiano.
La presencia de estas embarcaciones no tripuladas, equipadas incluso con sistemas de comunicación satelital, representa un desafío para los sistemas de detección y seguimiento que despliegan las fuerzas armadas en colaboración con organismos internacionales. El operativo en aguas guajiras resalta la importancia de mantener operaciones de vigilancia constante en un escenario donde la criminalidad intenta aprovechar las rutas marítimas para sus actividades ilícitas.






