El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, pidió al Gobierno Nacional transformar el modelo energético de la región Caribe y dejar atrás las soluciones temporales frente a la crisis que atraviesan empresas como Air-e y Afinia.
La propuesta fue planteada en una carta enviada al Ejecutivo, en la que Verano sostiene que las dificultades financieras y operativas de las empresas que prestan el servicio en la región no corresponden únicamente a problemas particulares de cada compañía, sino que reflejan fallas estructurales del sistema.
El mandatario considera que la intervención de Air-e por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos permitió evitar una afectación mayor a los usuarios, pero no resolvió las causas que llevaron a la empresa a su actual situación financiera y operativa.
Para Verano, encontrar un nuevo operador no sería suficiente. La discusión, según su planteamiento, debe pasar por revisar las condiciones bajo las cuales funciona la distribución y comercialización de energía en el Caribe.
El problema también alcanza a Afinia
El gobernador incluyó a Afinia dentro del diagnóstico. Aunque la empresa cuenta con el respaldo de un grupo empresarial sólido, enfrenta dificultades relacionadas con el recaudo, las pérdidas de energía, la liquidez y las necesidades de inversión.
Según las cifras citadas por Verano, Afinia ha acumulado más de $3 billones en fondeo desde el comienzo de sus operaciones y registró un flujo de caja negativo de $819.099 millones durante 2025.
El dato, a juicio del mandatario, muestra que la crisis energética del Caribe tiene dimensiones que van más allá de Air-e y que requieren una respuesta regional.
Una reforma con enfoque Caribe
La propuesta de Verano apunta a que cualquier transformación del modelo tenga en cuenta las condiciones particulares de la región, entre ellas sus características económicas, sociales y climáticas.
La discusión llega en un momento de especial presión para el sistema eléctrico del Caribe, donde los problemas financieros de los operadores coinciden con las dificultades de los usuarios frente a la calidad, continuidad y costo del servicio.
En el caso de La Guajira, la discusión tiene un impacto directo: Air-e es el operador de energía eléctrica en el departamento y cualquier decisión sobre su futuro tendrá consecuencias sobre miles de usuarios.
La petición del gobernador se suma así al debate nacional sobre qué hacer con Air-e y cómo garantizar la sostenibilidad del servicio eléctrico en la región Caribe.

