Un juzgado especializado en extinción de dominio de Bogotá ordenó la devolución de 40 inmuebles, empresas y miles de cabezas de ganado a los herederos de José Guillermo “Ñeñe” Hernández Aponte, al considerar que la Fiscalía General de la Nación no logró acreditar, con pruebas suficientes, el origen ilícito de este patrimonio que había sido incautado desde 2019.
La decisión, adoptada por el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Extinción de Dominio, revoca las medidas cautelares sobre bienes valorados en más de 480.000 millones de pesos y ordena su restitución inmediata a la esposa e hijos de Hernández. Entre los activos están fincas, apartamentos en Bogotá y Valledupar, sociedades como Inversiones Hernández López y La Gloria Ganadería, y más de 7.500 cabezas de ganado distribuidas en predios de los departamentos del Cesar y La Guajira.
El fallo de primera instancia, de 235 páginas, encontró que la Fiscalía no presentó un estudio técnico-patrimonial que demostrara el nexo entre los bienes y actividades criminales, como exigía la ley. Además, el testimonio clave contra Hernández no incluyó detalles precisos sobre direcciones o registros de los predios investigados, lo que debilitó la argumentación probatoria del ente acusador.
La defensa de la familia presentó informes contables que, según el juzgado, mostraron que gran parte del patrimonio familiar tiene origen en décadas de trabajo en el sector agropecuario y en declaraciones tributarias presentadas regularmente por Hernández entre 2002 y 2017.
La extinción de dominio es una figura legal que permite al Estado adquirir bienes considerados de origen criminal, pero su aplicación requiere demostrar fehacientemente el vínculo con actividades ilegales. En este caso, el juez decidió levantar las medidas cautelares y ordenó a las autoridades competentes actualizar la situación jurídica de los activos devueltos, aunque la Fiscalía aún puede apelar la decisión.






