La Guajira continúa enfrentando uno de sus principales desafíos sociales: la pobreza monetaria. De acuerdo con las cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el 65,7 % de la población del departamento se encontraba en esta condición en 2024, ubicándose como el segundo territorio con mayor incidencia del país, solo por detrás de Chocó, que registró 67,4 %.
Aunque el indicador para La Guajira disminuyó 2 puntos porcentuales frente a 2023, cuando se ubicó en 67,7 %, la cifra continúa ampliamente por encima del promedio nacional, que para 2024 fue de 31,8 %.
La Guajira, la más afectada de la región Caribe
El departamento también presenta la mayor incidencia de pobreza monetaria entre los territorios de la región Caribe. Después de La Guajira aparecen Sucre, con 57,5 %; Magdalena, con 51,7 %; Córdoba, con 49,6 %; Bolívar, con 48 %; y Cesar, con 47,8 %. Atlántico registró el menor indicador de la región, con 31,6 %.
La situación adquiere mayor relevancia al considerar que la pobreza monetaria está relacionada con la capacidad de los hogares para cubrir sus necesidades básicas a partir de sus ingresos. En La Guajira, además, persisten brechas asociadas al empleo, la informalidad, el acceso a servicios y las condiciones de vida, especialmente en las zonas rurales y comunidades indígenas.
Riohacha también enfrenta un panorama complejo
La situación departamental tiene un reflejo importante en su capital. Para 2025, Riohacha registró una incidencia de pobreza monetaria del 45,4 %, aunque representó una reducción de 3,4 puntos porcentuales frente al 48,8 % registrado en 2024.
La reducción de la pobreza en Riohacha constituye una señal positiva, pero el indicador evidencia que una proporción importante de sus habitantes continúa enfrentando ingresos insuficientes.
A nivel nacional, la pobreza monetaria disminuyó de 31,8 % en 2024 a 28 % en 2025, según el DANE. Sin embargo, las diferencias territoriales siguen siendo marcadas, con departamentos como La Guajira y Chocó registrando niveles muy superiores al promedio del país.
Para La Guajira, los resultados mantienen sobre la mesa el desafío de convertir el crecimiento económico y las inversiones en mayores oportunidades de empleo, ingresos y bienestar para sus comunidades.

