El Ministerio de Transporte anunció que en marzo iniciará la adjudicación de cerca de $3,3 billones para transformar las vías del departamento de La Guajira, con un conjunto de 11 contratos de obra vial que buscarán mejorar la conectividad en corredores estratégicos del norte del país.
Según el comunicado oficial, los recursos forman parte del Conpes 4161 “Vías para la Paz”, una hoja de ruta de inversión en infraestructura que prioriza zonas históricamente rezagadas como La Guajira, donde las malas condiciones de las carreteras han afectado durante décadas el acceso a servicios básicos, educación y salud.
Los proyectos están focalizados en municipios como Manaure, Riohacha, Maicao y Uribia, e incluyen intervenciones en tramos claves de la red vial para mejorar la movilidad y reducir las brechas territoriales de conectividad. Entre estos se cuentan tramos de alta importancia para las comunidades indígenas y rurales, como Taparrajín–Jojoncito–Siapana, San Martín–Nazareth y Uribia cabecera–Watchwali–Puerto López–Nazareth.
Además de las obras, el Ministerio avanza en los procesos de selección de interventorías por más de $200 mil millones, cuyo propósito es garantizar el control técnico, el seguimiento contractual y la transparencia durante la ejecución de los trabajos.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, destacó que con esta adjudicación “La Guajira pasa del anuncio a la ejecución”, subrayando que la inversión no solo busca mejorar la infraestructura vial, sino también contribuir al cumplimiento de la Sentencia T-302 de 2017, que ordena acciones del Estado para proteger derechos fundamentales en la región.
Las autoridades señalaron que las obras se desarrollarán con concertación comunitaria y en coordinación con el Plan de Acción Estructural, de modo que la mejora de carreteras tenga impactos positivos en el acceso al agua, salud, seguridad alimentaria y en la reducción de la mortalidad infantil en La Guajira.
Este paquete de inversiones representa una de las mayores apuestas en infraestructura para el departamento en los últimos años, en un contexto donde la movilidad sigue siendo un reto crucial para el desarrollo social y económico de sus habitantes.






