Durante la madrugada de este sábado, la capital de Venezuela, Caracas, fue sacudida por una serie de explosiones que despertaron a miles de sus habitantes y encendieron la alarma en toda la región. Los fuertes estruendos y el ruido de aeronaves fueron reportados alrededor de las 2:00 a. m., generando columnas de humo visibles desde varios puntos de la ciudad y dejando sin electricidad amplias zonas del sur de la capital.
Testimonios de residentes describieron escenas de pánico mientras salían a las calles buscando explicaciones a lo que parecía un ataque inminente.
En medio de un clima de incertidumbre, el gobierno venezolano acusó a Estados Unidos de estar detrás de esta “agresión militar” y aseguró que las detonaciones habrían afectado instalaciones militares y otras zonas estratégicas del país, señalando que los hechos forman parte de una escalada de tensiones en los últimos meses con Washington.
Desde el oficialismo se ha denunciado que se trata de un intento de intervención en el país, aunque no se han difundido pruebas independientes que confirmen estas aseveraciones.
Las autoridades venezolanas, por su parte, declararon un estado de conmoción exterior tras lo ocurrido, mientras que el presidente colombiano, Gustavo Petro, también afirmó que se han registrado bombardeos sobre Caracas y llamó a reuniones urgentes de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas para abordar la situación.
Hasta el momento no ha habido una declaración oficial por parte del gobierno de Estados Unidos sobre los hechos, y la situación continúa en desarrollo, con ciudadanos y observadores internacionales pendientes de cualquier pronunciamiento que pueda aportar claridad a una madrugada que ha dejado a Caracas en vilo.






