Un importante golpe a las rutas del narcotráfico en Colombia fue propinado por las Fuerzas Militares tras la desarticulación de un centro logístico clandestino en el departamento de La Guajira, según reportes oficiales del Ejército Nacional. La operación, desarrollada en zona rural del municipio de Uribia, permitió encontrar y destruir infraestructura clave utilizada para facilitar el transporte de estupefacientes hacia mercados internacionales.
Durante el operativo, tropas del Gaula Militar Guajira, adscritas a la Décima Brigada, con apoyo de otras unidades, hallaron materiales para la construcción y mantenimiento de vehículos semi-sumergibles —medios utilizados por organizaciones criminales para evadir los controles marítimos— así como más de 3.000 galones de combustible, equipos de navegación, sistemas de comunicación y elementos de logística que, según inteligencia militar, formaban parte del entramado logístico del narcotráfico.
En una bahía cercana a las instalaciones clandestinas se encontró un semisumergible listo para zarpar, equipado con motores y capacidad para transportar grandes cantidades de droga, así como una lancha rápida de alto rendimiento que también habría sido utilizada para el mismo fin. Las autoridades estiman que la infraestructura incautada y destruida supera los tres mil millones de pesos en activos ilegales.

Las acciones forman parte de la estrategia de las fuerzas armadas para atacar la cadena logística de grupos criminales dedicados al narcotráfico, entre ellos estructuras como el Clan del Golfo, responsables de consolidar rutas de salida de estupefacientes desde el norte del país hacia Centroamérica, el Caribe y Europa.
Según las autoridades, esta operación no solo afecta la capacidad de movilizar drogas, sino que también interrumpe una red de apoyo clave para estas organizaciones, reduciendo su habilidad para financiar actividades ilícitas y debilitando sus estructuras logísticas en una zona que ha sido históricamente estratégica para el tráfico por mar.






