La campaña de Martha Peralta Epieyú entra en su recta final con una narrativa clara: territorio, organización y fuerza colectiva. Desde La Guajira, su base política y simbólica, la aspirante por la Circunscripción Especial Indígena ha logrado proyectar una estructura que trasciende el departamento y se consolida en distintas regiones del país.
La actual senadora ha centrado su estrategia en un despliegue territorial intensivo, recorriendo municipios y comunidades para reforzar liderazgos locales y activar redes organizativas. Más que eventos aislados, la campaña ha priorizado encuentros comunitarios que combinan pedagogía electoral, escucha activa y movilización estructurada. Ese enfoque le ha permitido fortalecer su presencia en zonas rurales y urbanas, donde el voto indígena y alternativo suele requerir mayor acompañamiento logístico y político.
En La Guajira, el mensaje ha sido coherente: defensa del territorio, representación auténtica y continuidad de una agenda legislativa enfocada en derechos colectivos. La narrativa de identidad —“con la manta bien puesta”— se ha convertido en un símbolo de pertenencia cultural y firmeza política, reforzando la conexión emocional con las bases.
Pero el crecimiento no se limita al departamento. La campaña ha extendido su radio de acción hacia regiones como Chocó, Valle del Cauca, Cundinamarca, Antioquia y Risaralda, donde ha consolidado alianzas con procesos sociales, organizaciones indígenas y sectores alternativos. Esta expansión responde a una estrategia de nacionalización del liderazgo, clave en una circunscripción especial que requiere votos en todo el país.
El equipo político ha articulado tres ejes estratégicos: visibilidad territorial, cohesión organizativa y claridad electoral. En cada acto público se refuerza la instrucción precisa al electorado sobre cómo marcar el tarjetón de Senado indígena, identificar el movimiento MAIS y ubicar el número 201. Esta pedagogía directa busca minimizar errores y asegurar efectividad en la intención de voto.
A pocos días de las elecciones, la campaña proyecta confianza y capacidad operativa. La combinación de estructura, mensaje identitario y presencia nacional posiciona a Martha Peralta como una de las figuras con mayor consolidación dentro de la contienda indígena. Con una base sólida en La Guajira y una red creciente en el interior del país, su apuesta es clara: convertir el respaldo territorial en una victoria electoral sostenible.






