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Cuando se habla de Genaro Redondo Choles, pocas son las personas que conocen las circunstancias que tuvo que sortear para ser profesional de la medicina, haber ejercido dos periodos en la Asamblea Departamental de La Guajira y ser hoy uno de los más opcionado para ser elegido alcalde del Distrito de Riohacha en las próximas elecciones locales de octubre.

En conversación con Nuevo Día Noticias, el diputado nos contó su estrecha relación con Dios, debido a que estudió su primaría en el Colegio Eusebio Septimio Mari, con especial cercanía al obispo Livio Reginaldo Fischione, y su secundaria en el Colegio Divina Pastora, dirigido en su momento por la congregación de los padres capuchinos.

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Fue monaguillo por cerca de ocho años, por ello, dice conservar valores y la disciplina que caracterizaba a los capuchinos. Al terminar sus estudios secundarios, entendió que para lograr alcanzar un titulo profesional, debía ser con mucho esfuerzo, por ello, optó por estudiar medicina en la Universidad Estatal de Guayaquil, reduciendo costos.

A Ecuador llegó con solo 16 años afrontando toda clase de circunstancias a las que se ven enfrentados diariamente los estudiantes universitarios. Las universidades públicas en ese país, para la época, asignaban 20 cupos para extranjeros, en una especie de sorteo logró estar dentro de los primero 10 escogidos.

“Compartí vivienda con algunos amigos de acá de La Guajira que ya estaban allá. Nos tocaba lavar, organizar, porque al final como estudiantes vivíamos muy limitados. Solo para transporte, libros y fotocopias… Muchas veces nos tocaba comer arroz con guineo, pero lo hacíamos para poder terminar nuestra carrera”, detalla.

Reencuentro con sus compañeros estudiantes guajiros en Ecuador

Experiencia que le permitió valorar a su familia, al hogar y a las personas que se tienen a alrededor. Al concluir sus estudios, vuelve a Colombia y realiza su rural en el corregimiento de Mingueo, posterior a ello, realizó su especialización en cirugía en la Universidad Javeriana, de igual forma realizó otra especialización en auditoria y gerencia en servicios de salud en la Universidad Cooperativa y actualmente, cursa una maestría en administración de empresa en la Universidad de La Guajira.

Ejerció en el Hospital San José de Maicao. En el 2011 logra obtener una curul en la Asamblea Departamental, gracias al apoyo de algunos amigos que se organizaron para incursionar en el mundo de la política, logrando reelegirse en el año 2015.

Su trabajo en esta corporación, se ha enfatizado en el sector salud, saneamiento básico y la educación superior, impulsando importantes ordenanzas que hoy benefician a muchas personas en el departamento.

“En este periodo hemos hecho cosas importantes, como, por ejemplo, hoy el Hospital Nuestra Señora de los Remedios, es de tercer nivel gracias a un proyecto de ordenanza donde yo fui su ponente… Hemos trabajado para que desde la Asamblea y con los gobernadores de turno para que se siga propendiendo por la gratuidad de la educación superior con la Ordenanza 214 de la Universidad de La Guajira”, manifiesta.

Cree en la necesidad de empezar a trabajar por Riohacha de forma conjunta con las nuevas ciudadanías, debido a la percepción colectiva que se tiene del decrecimiento de la ciudad.

“Vamos a trabajar por una ‘Riohacha Sana’; igual que la gente del común, percibimos a Riohacha como una ciudad enferma, como una ciudad que también tiene unas patologías y sintomatología, como lo es la inseguridad, el caos en la movilidad, empleabilidad, las dificultades que tenemos en materia de salud y educación. Creemos que así como tenemos la capacidad de ayudar a los pacientes, así tenemos la capacidad de ayudar a Riohacha”, concluye.

Apela a que los dirigentes deben tener un lado humano para dirigir la ciudad, que prioricen la inversións socialy diseñen un plan de cultura ciudadana capaz de sensibilizar al ciudadano, para que desde las individualidades empiece laapropiación y el sentido de pertenencia por los espacios y la vía pública. 

“Un equipo con corazón humano, con pensamiento inteligente y con capacidad de decisión para actuar de manera firme, oportuna y eficaz contra todos los males que aquejan nuestra ciudad y garantizar una ciudad sana para sus habitantes que tiene todas sus esperanzas en una nueva manera de pensar la
organización y la gestión pública”, sostiene.

Desde su lado católico, envía un mensaje de unión a todos los riohacheros y a  los pobladores de los corregimientos, aprovechando esta semana mayor para la reflexión y el acercamiento espiritual.